Alimentos proteicos siguen sustituidos por los granos

Guayaneses compran dos veces al mes charcutería. Foto: José Leal

Esther Sánchez

 

Ciudad Guayana.- Los guayaneses se encuentran a la espera de acciones que solucionen la gran problemática de los constantes aumentos de precios en todos los artículos que se venden  en el país, no solo en servicios sino en cualquier rubro de comida.

En esta oportunidad, otro de los alimentos que se van en crecida son los productos de charcuterías, categoría que consta de salchichas, chorizos, jamón, queso, entre otros, los cuales las personas han tenido que eliminar de las compras por los excesos costos.

La eliminación de estos alimentos ha puesto a las personas a tratar de suplir el nivel nutricional con ajenos productos.  Por lo que según encuestados pueden “darse el lujo” de comprar los embutidos una o dos veces al mes que es cuando cae la quincena o la cesta básica de alimentación.

Entre los precios más “económicos” de las comunidades de San Félix se consiguió estos productos a un aumento de casi el 100 por ciento dejando a la mortadela, el jamón arepero -que es lo que más lleva la gente- en casi 100 mil bolívares el kilo.

Mientras los comerciantes minoritarios de este tipo de producto, mencionaron que las ventas se mantienen, pero con el precio que ellos compran solo le permiten ganarle el 20 0 30 por ciento de todo lo que venden.

“Solo el 20 o 30 por ciento le gana uno para llevarlo a la mano del consumidor… y nosotros también tenemos que comprar otros alimentos, por ejemplo un kilo de cochino ya está en 100 mil bolívares, el pollo en 60 mil…”, comentó Edgar Martínez, comerciante de la comunidad de la sector la 45.

Aunque esta mercancía nunca desaparece del anaquel, los precios si aumentan constantemente. Para esta temporada por ejemplo el tradicional jamón ahumado se ubica en casi 300 mil bolívares, además la misma situación pone en incertidumbre el comercio del pan de jamón, que ya está en algunas panaderías en 150 mil bolívares.

Hecho que trasciende y afecta a todas las partes de la población. La consumidora Risiber Aguilar, quien se encontraba haciendo la cola en una charcutería para comprar solo 50 bolívares de mortadela aseguró podría ser cuatro rebanadas.

“Con lo que uno cobra en bolívares no alcanza porque todos los alimentos lo estamos comprando a base de dólar, euro o cualquier otra moneda, pero a bolívar no porque está súper devaluado”, comentó.

Comprar el relleno de la arepa, según encuestados nunca fue tan difícil, pues actualmente los venezolanos deben ingeniársela para cumplir con el desayuno y la cena de los más pequeños, ya que el mínimo kilo de cualquier embutido cuesta “caro”.

Ahorita solo una envase del tan anhelado queso fundido se consigue en  50 mil bolívares, por lo que las personas recurrían a hacerlo en su casa con ingredientes como el huevo y aceites, productos que también han sufrido aumento por lo que esta opción tampoco es factible.

Usuarios mencionaron que pagan más y se llevan cada vez menos para la casa, por los que les alarma la situación y que esperan una pronta solución de esta situación que vive económica el país y que afecta el bolsillo y el bienestar de los hogares.

Granos la mejor opción

En la mayoría de los supermercados o establecimientos se ven a los usuarios recurriendo a la compra de granos como las caraotas, frijol, lentejas, entre otros alimentos que le permitan cumplir con el suministro de lo que han dejado de llevar.

Aunque estos se encuentran también en precios elevados, tras un recorrido por el mercado municipal de Chirica, en San Félix, se puedo evidenciar que sale mejor llevar el kilo de estos, porque rinde más en cantidad, que dejan para varias comidas, por lo que se convirtió en la presa de muchos guayaneses.

Los precios establecidos son: las caraotas 12 mil, los frijoles en 20 mil. Las más costosas son las caraotas rojas que se ubican en 20 mil, pero los usuarios dijeron que se pueden comprar, aunque manifestaron que a veces esperan las cajas de los Comité Locales de Producción y Abastecimiento (CLAP). 

“Las personas siguen comprando el grano porque es uno de los mejores suplementos de productos como el pollo y la carne”, comentó Bendinia Guzmán, comerciante del mercado de la 45.