A falta de medicinas buenas son las plantas

Juan C. Urbina M.

Ciudad Guayana.-Salgo de mi casa como un verdadero acto de fe. Últimamente, la combinación de clima agresivo y la falta de suficiente transporte público, hace que aventurarse a enfrentar la calle sea un auténtico reto. Tomo una de las camionetas mal llamadas “perreras”, para llegar hasta el sector conocido como “Sierra Parima”. Allí intento, pacientemente, esperar un autobús del sistema de la empresa “TransBolívar”. Con un solazo que literalmente deshidrata, protegido apenas por una gorra, aguardo que aparezca la unidad. 10 minutos, 15. 20. No llega. El calor sofocante de las 10 de la mañana y los gritos de un ciego que ofrece “caramelos y huevitos”, convierten la espera en una verdadera tortura. Un microbús destartalado hace su aparición y ofrece llevar hasta la Plaza del Hierro de Alta Vista. Como enjambre nos movemos hacia las dos bocas del vehículo que literalmente nos traga. Media hora después, me encuentro con los entrevistados. Verlos tratarse como dos novios recién enamorados, al inicio de la tercera edad, es todo un acontecimiento. Son Orlando y Rosario.

 

Quien a buen árbol se arrima…

Se encuentran en Guayana desde 1981. Este par de tórtolos de la década de los 50 (él ingeniero mecánico; además, pastor cristiano evangélico, y ella, médico egresado de la ULA), tienen en su haber grandes conocimientos con el manejo de las plantas medicinales. Son Orlando Virgüez y Rosario Cárdenas. La historia comienza con la madre de Orlando, Doña Paula Antonia Hernández de Virgüez, quien se convierte en experta autodidacta al investigar, durante muchos años, las propiedades de estos vegetales. En su larga y fructífera vida entre nosotros, ayudó a mucha gente que buscó consejos para atender sus enfermedades. De sus hijos, Orlando fue uno de los que asumió el liderazgo en cuanto al manejo de esa valiosa información. Precisamente, por esa razón, y ante la ausencia de medicamentos farmacéuticos, todos sus conocimientos son especialmente importantes. “Debemos volver a la naturaleza”, nos dice.

 

La alimentación es la base

“Es preciso que se produzcan cambios en la alimentación. Por ejemplo, debemos abandonar el consumo de enlatados y de otros alimentos procesados que contienen preservantes. También la leche que procede de la vaca hace daño. Su molécula es muy grande y no la toleramos. Debemos sustituirla por la de buey o cabra. Esta última es la mejor. También es importante tomar mucha agua y dejar la vida sedentaria”. A continuación, informan sobre algunas plantas medicinales y sus propiedades:

Sábila: Es antiséptico y protector gástrico. Ingerirla ayuda las personas que sufren de gastritis. Sirve también como cicatrizante, pero para heridas superficiales solamente. Asimismo, su cristal es bueno para las quemaduras.

Llantén: También sirve para curar la acidez, gastritis y ayuda a la digestión- Hay que usarla con cierta moderación.

Pomalaca: Alimentarse con la fruta ayuda a aumentar la hemoglobina. La hoja sirve como diurético.

Cerecita: La fruta aumenta las defensas del organismo.

Tuna española o Nopal: Ayuda a controlar los niveles de glicemia. La hoja cruda se pasa por fuego para eliminar las espinas. Luego se pica en trozos pequeños y se cocina como parte de cualquier guiso. También se puede colocar en el agua que se vaya a tomar, en remojo. De esta forma, sirve también para desinflamar la próstata. También ayuda a disolver los cálculos renales.

Semilla de auyama: se tuesta en un caldero y luego se ingiere. Sirve para desinflamar la próstata.

Chaya: La hoja se pasa por agua hirviendo (solamente se pasa), se le quitan las venas principales y se come como ensalada. También sirve para la próstata.

Mapurite: en infusión o licuado sirve para disolver los tumores. También desinflama la próstata. Se puede usar para prevenir el cáncer.

Cebollín: una rama se pone a hervir en cuatro tazas de agua; cuando merme a tres tazas, se apaga. Se toma en la mañana y en la noche. Desinflama la próstata.

Limón: se congela y se ralla en todo lo que se vaya a comer. “Es la mejor quimioterapia”. Sirve para prevenir y atacar el cáncer.

Hortiga: Es buena para los dolores reumáticos y también para la próstata. Se ingiere en infusiones.

Ajo y limón: 36 dientes de ajo , 6 limones y 1 litro de agua. Se machacan los primeros y se licúan con el agua y los cítricos; estos últimos, con concha y todo (se parten en trozos pequeños antes de licuarlos). Se consume una taza pequeña de café a media mañana (10 am), y otra en la tarde( 6 pm). Sirve para bajar la presión arterial.

Hoja de mango: 3 o 4 hojas de mango en 1 litro de agua. Se hierve 4 minutos. Se toma en la mañana y en la noche. Ayuda a controlar los niveles de glicemia.

Miel: Es antiséptico. Sirve para las quemaduras. También controla las hemorragias. Es expectorante. Alimenticio y energizante.(CNP 4.023)